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TDAH EN ADULTOS – MEDICACIÓN

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A diario me encuentro con pacientes adultos que están en un buen proceso psicoterapéutico tratando su TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) y sus trastornos comórbidos (ansiedad, baja autoestima, adicciones, depresión) y que necesito derivar a un servicio de psiquiatría para que complementen este proceso con una ayuda psicofarmacológica.

 

Muchos de ellos regresan con la frustración de respuestas como las siguientes: “me ha dicho que no tengo TDA, sino ansiedad”, “me ha dicho que lo mío es depresión pero no TDA”, “eso del TDA es un cuento”, “si usted está estudiando en la Universidad no puede tener TDA porque esta gente es incapaz de estudiar”, “el TDA es un trastorno en los niños, no en los adultos”. Todo esto, claro, tras una entrevista de diez minutos. Una mezcla de ignorancia, falta de información y nula empatía con el paciente y con las consecuencias de sus palabras.

 

Es verdad que muchos otros profesionales están comprometidos en gestionar un problema que seguramente está sobrediagnosticado en algunos casos, y subdiagnosticado en muchísimos otros. Es verdad que los laboratorios están haciendo de las suyas colaborando con la confusión.

 

En la actualidad, está ampliamente aceptado que el TDAH tiene una base neuro-bioquímica; los estimulantes siguen siendo los fármacos de elección para el tratamiento adecuado de esta enfermedad. Las investigaciones indican que la mayoría de las personas con TDAH continúan mostrando síntomas que afectan a su actividad en la edad adulta. Sin embargo, en esta etapa, el tema de la medicación puede ser delicado.

 

En virtud de esto, me parece importante informar sobre cuáles son los principales medicamentos que se usan en España para tratar el TDAH en adultos, sus efectos y su tratamiento.

 

  • El nombre de su medicamento y cómo funciona. Rubifen, Medikinet y Concerta (metilfenidato) son los medicamentos más comúnmente recetados para el TDAH.
    • Rubifén tiene acción corta (unas 4 horas);
    • Medikinet, acción media (8 horas) y
    • Concerta, acción prolongada (12 horas).
    • Los medicamentos de acción corta comienzan a hacer efecto a los 20 minutos de tomarlos, mientras que los de acción prolongada pueden tardar hasta una hora en ser plenamente eficaces. Todos ellos actúan sobre la Neuro-bioquímica del cerebro, que se considera la causa del TDAH: mejoran el funcionamiento de los receptores, inhiben la eliminación de ciertos neurotransmisores y actúan ellos mismos como tales.
  • Si necesitabas medicación estimulante para concentrarte durante la adolescencia, es muy probable que sigas necesitándola en la adultez. Los estimulantes son el tratamiento de elección para el TDAH: aumentan la concentración y la atención, al mismo tiempo que disminuyen la tendencia a la distracción y la impulsividad. Aproximadamente el 70% de los individuos con TDAH sigue teniendo problemas de atención a lo largo de su vida. 
  • Los estimulantes mejoran el funcionamiento cognitivo, pero aun así, tienes que dedicar horas a estudiar, asistir a clase, entrenar tus rutinas, etc. Tomar la medicación antes de ir al trabajo o la facultad te puede ayudar a concentrarte en tus tareas laborales o en lo que ocurre en clase. Así recogerás mejor la información. El horario de acción de la medicación puede ayudarte a establecer tu horario de trabajo o estudio óptimos. Debes conocer la duración de la eficacia del medicamento para predecir cuánto tiempo podrás estar concentrado estudiando o trabajando.
  • Los estimulantes también pueden ayudarte a mantener la concentración cuando lees y mejorar así tu comprensión lectora. Hay estudiantes que, después de leer todo un texto, dicen que a menudo no tienen ni idea de lo que acaban de leer; no han sido capaces de prestar la atención necesaria. Para resolver este problema, procura leer mientras tu medicación esté haciendo efecto.
  • El TDAH afecta a todos los aspectos de tu vida: social, doméstico, deportivo y laboral. No sólo necesitas estar concentrado en clase, también en lo que tus amigos te dicen, o en las instrucciones de tu jefe. La atención y la concentración son importantes también en el deporte, sea tenis o fútbol. Estar distraído y/o actuar impulsivamente puede crearte problemas serios con tus amigos o incluso con la policía (por ejemplo, al conducir). Es importante que valores cómo te afecta el TDAH en todos estos aspectos, para decidir cómo tomar tu medicación. Tu mayor concentración mejorará tu calidad de vida en muchos sentidos.
  • Es importante tomar la medicación según lo que  tu médico te ha prescrito. No te automediques. Muchos TDA tienen la idea equivocada de que, si una pastilla funciona bien, dos funcionarán aún mejor. Puede que esto sea cierto con otros medicamentos, pero NO en el caso de los estimulantes. En ellos, existe lo que se llama “ventana de eficacia”, que se refiere a la dosis óptima de medicamento para tu cerebro. La dosis que tú necesitas no depende de tu peso o de la gravedad de tus síntomas, sino más bien de lo que en tu caso funciona. Por eso, es posible que tengas que revisar periódicamente si estás tomando tu dosis óptima.
  • Está prohibido compartir la medicación que te han recetado. Los medicamentos estimulantes son sustancias sujetas a control.
  • Los estimulantes no deben mezclarse con drogas o alcohol. El TDAH es causado por un desequilibrio químico en el cerebro. Los medicamentos estimulantes corrigen ese desequilibrio. Si consumes otras drogas como la marihuana, que afecta a la dopamina del cerebro, causarás estragos en un sistema ya desequilibrado. La medicación no será tan eficaz y estarás en peores condiciones para realizar tus actividades. Tomar estimulantes también afecta al metabolismo del alcohol en el cuerpo. Mezclar ambos puede aumentar el nivel de alcohol en sangre y el riesgo de intoxicación etílica. ¡Mezclar cocaína y estimulantes puede ser mortal!
  • Las revisiones son importantes. Los medicamentos estimulantes solo deben ser recetados por un médico. Es importante que acudas al Centro de Salud y fijes un sistema para obtener tus recetas con regularidad. Si no lo haces, es posible que te quedes sin medicación en un momento crítico
  • Informa rápidamente de cualquier efecto secundario. No suspendas la medicación por tu cuenta. Habla con alguien sobre cómo tratar estos efectos secundarios. Si tu medicación estimulante está siendo eficaz, unos efectos secundarios desagradables no son motivo para interrumpirla. Es importante, sin embargo, que informes sobre ellos en tu Centro de Salud o a tu médico de cabecera. Ellos suelen conocer formas de manejar estos efectos secundarios que quizá tú no  Puede ser suficiente con cambiar la medicación o reducir la dosis, pero deja que sea el profesional quien marque la pauta.

Recuerda que el TDA necesita de una terapia psicológica no solo de medicación. 

 

Ernesto Iglesias Carranza