» » » Pulsión de muerte

Pulsión de muerte

Publicado en: Sin categoría | 0
La muerte es quizá la mayor de las incógnitas humanas, se constituye en la duda universal que enfrenta a los seres conscientes de su mortalidad con el inexorable fin de su existencia.
 
Si bien es cierto que la concepción que se tenga de la muerte dependerá de la ideología que ostenta cada individuo. Cientos de relatos (orales, literarios, históricos) coinciden en que este fenómeno logra despertar los miedos más arraigados en la mente humana, la cual muchas veces se rehúsa siquiera a pensar en ella. Quizá porque el saberse mortal y finito es un golpe bajo para el ser humano, quizá por temor a lo desconocido, quizá por orgullo o por cobardía; lo cierto es que miles de personas luchan con todas sus fuerzas por postergar y si es posible, alejarse de ese minuto final.

 

Sin embargo, de igual forma, encontramos casos en los que personas muestran actitudes claramente negativas hacia la vida, una especie de rechazo a ella y a lo que encierra, una especie de deseo por huir de la vida… en la muerte.

 

Pulsión de muerte
Pulsión de muerte
 
Y lo hacen procurando, comportamientos que conllevan algún peligro para su existencia, por ejemplo: personas que rehúsan alimentarse, que se exponen a “deportes extremos”, aquellos que pareciera que se empeñan en destruirse abusando del alcohol o los tóxicos, e incluso, personas que pareciera en su vida repiten historias de dolor y angustia hasta el punto de la emulación.

 

Más enigmático resulta aun cuando se sabe que esta búsqueda de la muerte se convierte en una especie de flirteo macabro (no pocas veces llevado al acto), que se da a nivel inconsciente, es decir, cuando es el mismo sujeto quien desconoce el origen y fin buscado por sus acciones. Un “no saber” que le acarrea incertidumbre y dudas, que le hacen cuestionarse por qué llega a repetir, una y otra vez, experiencias de desánimo y angustia. 

 
“¿Te crees fuerte? Ordena entonces al sueño, que visite tus parpados en una noche de insomnio”. Este aforismo hindú, define lo que es la Pulsión
 
La pulsión es la que nos hace entender que somos más débiles que un insecto, porque el insecto cuando quiere dormir… duerme. Salvo en los domesticados por la mano del hombre, cuando un animal quiere comer, come (y no engorda).
 
Cuando algunos tradujeron la Trieb freudiana como “instinto” en lugar de “pulsión”, se equivocaron fatalmente. El instinto, por definición es de vida. Y la pulsión, si sabemos leer a Freud, es siempre de muerte. Los animales no tienen instinto de muerte.
 
La pulsión es lo que marca el pasaje de lo natural a lo cultural; entre el animal y el bicho humano. No existe la crueldad, la voracidad, la maldad del animal. Si existe la crueldad, la voracidad y la maldad en el hombre,  porque esos son todos significantes.
Como vemos la pulsión no es lo que más nos asemeja a los animales, sino lo que más nos diferencia de ellos. ¿A que no te imaginas a un tigre fetichista o a un cocodrilo nazi?
 
El instinto es una fuerza interior e innata que calma a los animales: cuando comen, se calman. La pulsión es una fuerza constante, y como es sexuada, es de muerte. Como dice Heidegger: “vamos viviendo la muerte y muriendo la vida”.

 

La pulsión con la que nos encontramos cada día en la clínica es la pulsión de muerte. Y no thanatos, porque Freud nunca usó esta palabra, tal como dice Ernest Jones en su biografía. En la pulsión el placer no está en la presa sino en ir a cazar.

 
Comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn